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*** Acuarela con canela ***

Torpeza

Llevo varios días que no doy pie con bola... No me concentro en nada de lo que hago y ando como desganada; esto no es ninguna novedad, me sucede cada septiembre desde que puedo recordar... a pesar de lo mucho que me gusta el otoño: los árboles se visten de tonos dorados y el aire es húmedo, con aroma a hierba y tierra mojadas. Siempre que llega septiembre me siento de alguna manera transportada al patio de mi colegio cuando jugaba a pisar las hojas secas derramadas en todas direcciones; me encantaba el sonido que hacían.

Ayer empecé el cozy con un ovillo de algodón en azul turquesa y agujas rectas (sigo sin atreverme con las circulares) del 3.5 y 109 puntos (si no recuerdo mal.) Iba bien, hasta que, cuando más entusiasmada estaba me empezaron a faltar puntos (grrr!) así que lo deshice. Esta tarde volveré a intentarlo, porque la verdad es que me encanta ese calado. Hice fotos de la branching out, de la fishtail lace scarf a medio hacer aún, la rainy day scarf (mi primer proyecto!), una bufanda de seda de sari reciclada con un punto muy sencillo y otra bufanda calada que será un regalo para E. (pondré el enlace a ambos patrones cuando los encuentre), pero cuando quise pasar las fotos al ordenador, no encontré el cable (grrr!), así que me temo que tardaré un poco más en poder enseñaros mis proyectos, sencillitos, pero de los que estoy muy orgullosa. 

Con las agujas de doble punta hice una prueba hace unas semanas de punto elástico 2x2 y, aunque quedó algo flojo en los puntos en los que se unían las agujas, para ser el primer intento creo que no estuvo nada mal. Ahora solo me falta encontrar un patrón sencillito para poder experimentar.

 Y, cambiando de tercio, desde ayer tengo unos deseos terribles de hacer tiramisú. Probablemente me anime y lo haga esta semana. Ya os contaré.

 

Sin foto

Hace más de un mes que no escribo, parece ser que sigo algún tipo de norma para escribir únicamente un post al mes en los últimos tiempos... Las vacaciones estuvieron geniales: una semana en la Costa Blanca y varios días de relax en buenísima compañía. Mis labores de punto avanzan lentas, pero bien. Llevo a la vez varios proyectos y ahora se me ha antojado hacer un cozy... Es que no puedo estar tejiendo una sola cosa, me aburro de las mismas repeticiones y me apetece hacer algo nuevo para ir variando. Me compré unas agujas circulares, pero aún no las domino y es que estoy acostumbrada a tejer con las agujas bajo los brazos y la hebra en la mano izquierda y no termino de apañármelas de otra manera. Poquito a poco.

Mañana me devolverán la cámara de fotos y espero poder poner entonces imágenes de los actuales proyectos y de las labores terminadas.

Bufanda

Finalmente, y tras equivocarme en la quinta repetición, decidí aparcar un momentito el kiri y dedicarme a otros proyectos, una vez que tenga la lana y las agujas adecuadas (gracias por la ayuda con los "ridges", Betty y Pilar!, creo que ya lo entendí.) Compraré unos ovillos de algodón y unas agujas circulares (sí, estaba haciendo el kiri con las rectas...) La fishtail scarf no me convencía con el acrílico, así que compraré también algodón para hacerla. La lana 100% acrílica que estaba empleando en el kiri la he usado en la branching out de Knitty (¡gracias, Elara!) Como siempre, no tengo fotos, a ver si esta semana me hago con la cámara. La verdad es que estoy muy contenta con el resultado, es el primer proyecto que me sale del todo bien, sin un  fallo siquiera (y eso que me equivoqué miles de veces, pero por primera vez fui capaz de deshacer una vuelta sin cargarme el proyecto entero, ejem.) Bueno, sí que tiene un fallo y es que monté los puntos demasiado apretados y ha quedado un extremo de la bufanda un poco tirante. La he hecho con agujas rectas del nº 3.5. Me gusta el resultado, ha quedado una bufanda estrechita y muy, muy larga. Será un regalo para M. Está encantada con ella y yo me siento feliz.

Ahora me apetece hacer un clapotis...

 

Kiri

Mientras recibo el catálogo de Persones Llanes y compro algunas lanas bonitas, de ésas que tan sólo he visto en blogs, ayer empecé a tejer el kiri con una madeja de acrílico verde que utilicé este invierno para hacer un gorro; tan sólo para familiarizarme con el gráfico y demostrarme a mí misma que soy capaz de tejer un chal... sé que ni de lejos me bastará con una sola madeja para hacer siquiera medio kiri,  y que el acrílico no es el material adecuado, pero de momento creo que lo voy haciendo bien (tras hacer y deshacer mil veces lo hecho, al final me di cuenta de que estaba interpretando el gráfico demasiado libremente Guiño.) Tan sólo tengo una duda: ¿cómo se hacen las crestas? No acabo de entender muy bien lo que dice el patrón... ¿Algún alma caritativa me instruye? ¡Gracias!

Memoria olfativa

Dicen que la memoria olfativa es el mecanismo más preciso de todos los que disponemos para rememorar instantes del pasado. Creo firmemente en ello. Últimamente he viajado mucho por mis recuerdos gracias a determinados olores. Uno de ellos tuvo lugar hace pocos días, mientras regaba el césped agonizante por el sol del verano y la sequía. Me transporté a mi infancia cuando, acampados junto al mar, llegaba la hora de la ducha. Sobre unas tablas de madera y bajo el cubo-ducha, me invadía el olor de la tierra y el pasto mojados, mientras escuchaba a lo lejos el murmullo de las olas del mar chocando contra las rocas. ¡Qué olor tan agradable! Me sentí invadida por los recuerdos... Volví a ver en mi imaginación a J. y a su prima S., dos amigas de aquellos días con las que compartí buena parte de aquel verano, cantando y bailando junto a la orilla del mar...

Fotografías

Fotografías

Me encanta esta palabra: fotografía. Me evoca latas ilustradas con bonitos dibujos antiguos llenas de recuerdos en blanco y negro y sepia. La fotografía digital no me interesa tanto -si bien tienes la ventaja de desechar antes de revelar las que no te gustan-, prefiero la magia de no saber cómo son hasta tenerlas en tus manos. Me encanta su personalidad, lo que se intenta plasmar en ellas... Son pequeños universos atemporales. Esta imagen que pongo, de hace dos años, pertenece a mi fotolog y resume muy bien lo que he descrito hace un instante. Las fotos que muestro en ellas son postales de mi ciudad y cada una de ellas tiene una historia. Las colecciono desde hace unos quince años, quizás, y me encanta sacarlas de mi caja de vez en cuando y mirarlas con mimo. Es uno de mis tesoros y me siento muy orgullosa de haber decidido, hace tanto, conservarlo. No las guardo en esa lata (el volumen de postales lo imposibilita), sino en una caja de cartón alargada forrada con papel de regalo, que hace muchísimos años imagino que fue un fichero de una oficina.

La lata es otro de mis tesoros y un grato descubrimiento inesperado, pues la encontré en la casa en la que vivo cuando nos mudamos, en el trastero; sucia y desvencijada. Cuando la limpié y tuve un instante para contemplarla con detenimiento, una sensación de familiaridad, de risas y juegos infantiles inundó mi memoria y mi corazón durante un fugaz segundo. Recordé que de niñas, mi hermana y yo tuvimos una exactamente igual donde guardábamos nuestros cromos en casa de mi abuela. Ese motivo fue más que suficiente para que pasara a ser otro de mis tesoros. Soy una nostálgica, lo sé, pero me gusta este tipo de casualidades.

Otro día os hablaré de mis cromos (¡que aún conservo!), una pena no haber hecho lo mismo con mis recortables...

Dormilona

Esta noche he tenido un sueño bastante extraño... a pesar de que hace mucho que no tejo y que ya he desistido de comprar más agujas y lana (resistiendo como puedo la tentación...) debido a mi cada vez más lamentable administración económica, hasta septiembre. Soñé que entraba a una tienda de lanas que había en mi barrio de pequeña (me encantaba entrar y ver esas estanterías hasta el techo llenas de lanas multicolores, aunque en aquel momento lo más parecido a hacer punto con que nos entreteníamos mi hermana y yo era con la Tricotosa de juguete... ¡qué tiempos!)...  y buscaba a toda costa agujas de doble punta y lana Katia Jamaica de un color bonito (¡aaargh! En las tiendas que conozco no he visto todavía lanas Katia y menos aún con esos colores preciosos que veo en los blogs que leo Enfadado ); en fin, la chica de la tienda no era otra que Belén Esteban, que atendía amablemente a... Isabel Pantoja (esto dará una idea de lo mucho que veo "Aquí hay tomate" entre semana, jajajaja). Encontré rápidamente las agujas que buscaba, solo las tenían del 2,5, pero justo buscaba ese número, no sé por qué. Pero cuando le dije qué lana quería, me di cuenta de que en toda la tienda solo había madejas Stop de lana acrílica en colores rojo y verde Indeciso . Ay, ay, ay... Qué sueño tan absurdo, ¿verdad?

Cambiando de tema, ayer recibí por teléfono una bronca de una compañera de central por no haberle enviado una documentación que necesitaba. Me cogió fuera de juego porque no se me había pasado por la cabeza que le tenía que mandar esa documentación por fax, ya que en la oficina solemos adelantar por fax los documentos que nos traen los clientes y cuando pasamos por central, el resto de la documentación, ya que nos piden originales. El caso es que odio ese tipo de cosas. Aunque quizás sea yo la que no se termina de adaptar a este tipo de actitudes. Yo también tengo quejas hacia otras personas con las que tengo que tratar, bien porque no me solucionan los problemas a tiempo, bien porque por culpa de una mala gestión los clientes se enfadan conmigo sin ser culpa directa mía... tengo que tragarme a veces las lágrimas, porque no estoy acostumbrada, por mi forma de ser, a que me anden bronqueando y culpando (los clientes) por la mala eficiencia de terceras personas. Pero nunca se me ha pasado por la cabeza levantar la voz, enfadarme y molestar a alguien que, como yo, tiene otras personas por arriba de las que dependen; me parece injusto culpar a esa persona, hacerle pasar un mal rato... porque en definitiva, nadie conoce los sentimientos ni la situación personal de quien que te atiende tras un teléfono, que tiene que aguantar a diario el mal humor de personas descontentas con el servicio de determinada empresa sin ser ellos directamente responsables de ese mal servicio: únicamente son intermediarios entre el cliente y la empresa. Total, aunque me he desviado del tema principal del párrafo, sólo quería decir, ¿por qué si intentas ser comprensiva y no pisotear a nadie, a determinadas personas les da igual pisotearte a ti? En fin...

También ayer, recibí el aviso de correos para recoger los libros de cocina. Espero que vengan recetas deliciosas y que los ingredientes sean fáciles de encontrar (aunque mucho me temo que, al menos en lo referente a cocina india, me tendré que conformar con echarle tan solo curry, ya que en mi ciudad no hay tiendas exóticas donde encontrar ingredientes como leche de coco, por ejemplo.) Los libros de magdalenas me decepcionaron y se los acabé regalando a mi hermana, que seguro que les saca más partido que yo. La mayoría de recetas se veían ricas, ricas y no difíciles de hacer (¿qué complicación puede haber en hacer una magdalena?), y no únicamente las había dulces, también saladas como magdalenas de queso parmesano... pero, no sé, soy bastante rara y los libros me parecieron... demasiado refinados, con unas fotografías muy "té de las cinco". Supongo que esto último no se entiende. Esperaba algo menos sofisticado, más juvenil y alegre; recetas parecidas a las magdalenas con lacasitos del blog de Gennie. Seguiré buscando.

 Y con esto y un bizcocho...

 

Viernes

Llevo varios días sin escribir, pero es que realmente no he tenido nada que contar. Ayer empecé un post sobre el primer proyecto en lana que realicé (en 100% acrílico de un "Todo a cien" en tonos azules y morados), pero decidí que prefería hacerle unas fotos e incluirlas antes de publicarlo. Así que lo dejamos pendiente hasta entonces... Hace casi una semana que no cojo las agujas y eso que tengo tres proyectos empezados. Cosas muy, muy sencillitas, ya que aún me queda muchísimo que aprender antes de embarcarme en proyectos con calados, por ejemplo. Las cosas que he hecho hasta ahora se han limitado a bufandas, mitones, manoplitas de bebé, jerseys para perros, gorros y varios intentos de abriguitos. Todo con agujas rectas y es que aún no me atrevo a usar unas circulares, por ejemplo, o agujas de doble punta. Me encantaría hacer calcetines. He visto diseños preciosos en los distintos blogs que leo y me apetece experimentar esa sensación de tener un proyecto bonito acabado. De momento, creo que empezaré por fabricarme mis propias agujas de doble punta.Poquito a poco... Sonriente

Por otra parte, aún no he ido a recoger los libros de magdalenas, y eso que ganas no me faltan. ¡Ñam, ñam! Qué hambre me entra de imaginarlo... Por cierto, que he hecho otro pedido de libros de cocina (cocina india, cocina china, cocina japonesa, cocina con hierbas aromáticas... de Anne Wilson.) Quién me iba a decir a mí que tendría esta pasión por cocinar. Eso sí, aún me queda por aprender muchísimo, pero de momento, experimento sabores nuevos.

Más noticias, próximamente.

Magdalenas

Gracias a Betty y a Gennie me aficioné a las magdalenas. Ahora no puedo parar y la semana que viene voy a Correos a recoger un paquete con dos libros de recetas de magdalenas. A ver qué tal pinta tienen. Creo que no seré capaz de esperar tanto tiempo Guiño...

Trufas de chocolate

Hoy traigo otra receta dulce que saqué del libro "Postres y sugerencias" de La Lechera; como la del pastel de queso (cedida por mi tía T.),también es muy facilita y el resultado es un dulce para chuparse los dedos.

Ingredientes:

Medio bote (185 g.) de leche condensada La Lechera.

100 g. de chocolate fondant.

10 bizcochos alargados (yo usé magdalenas alargadas.)

2 cucharadas de coñac (como no tenía, las sustituí por dos cucharadas de ron.)

1 cucharadita de café soluble.

Cacao en polvo.

Preparación:

Fundir el chocolate troceado al baño María, con dos o tres cucharadas de agua.

Añadir los bizcochos desmenuzados, la leche condensada, el coñac y el café soluble disuelto en un poco de agua y mezclarlo bien. Dejarlo en la nevera hasta que la pasta se endurezca.

Formar bolitas (aquí sería conveniente embadurnarse primero las manos con cacao, ya que la pasta se queda pegada en los dedos mientras formas las bolas, cosa de la que no se avisa en el libro Indeciso ), rebozarlas en cacao y colocarlas en moldes de trufa. Dejarlas en el congelador hasta el momento de servirlas.

¡Buen provecho!

Lunes primaveral

Lunes primaveral

No suelen gustarme los lunes (como a la mayoría de la gente), sin embargo, en primavera, los lunes parecen tener un sabor especial; son mañanas luminosas, que parecen envueltas en tul, cálidas; invitan a soñar con paseos por parques verde hierba, con parterres salpicados de flores... la ciudad se transforma en un caleidoscopio de colores, formas y olores. Me gusta mirar los balcones adornados con macetas de geranios y gitanillas. Escuchar el canto de las golondrinas o sorprenderme con el vuelo de una cigüeña. La primavera es un espectáculo visual increíble. Este año, por primera vez, y animada por una preciosa macetita que me regaló mi madre, planté unas semillas de dahlias multicolores (zinnia elegans) y unos claveles chabaud gigantes en color amarillo pastel. Seis macetas en total, de las cuales, de momento, solo han empezado a brotar las plantitas en una; aún así, estoy muy orgullosa de mis pequeñas y espero saber cuidar de ellas y que crezcan bonitas y fuertes, ya que siempre he sido pésima en el tema de la jardinería (los geranios se me secaban por falta de riego y los cactus por exceso, ¡un desastre!) En fin, intentaré ir poniendo fotos de los logros en cuanto me haga con la cámara de fotos. De momento, cuelgo una foto de la primavera del año pasado que colgué en su día en mi fotolog (ese que tengo abandonaíto.)

Editado para añadir el enlace a las dahlias y al fotolog (esto de ser novata...) Guiño

Pastel de queso

Inauguro la sección de cocina con una receta fácil, fácil y deliciosa.

Ingredientes:

3 huevos.

1 lata pequeña de leche condensada.

3 rebanadas de pan de molde.

5 quesitos en porciones.

1 vaso de leche.

Preparación:

Se baten todos los ingredientes juntos hasta que quede esponjoso.

En un recipiente apropiado, lo dejamos al baño María durante veinte minutos.

Una vez cuajado, lo dejamos enfriar en la nevera.

¡Delicioso!

Me doy la bienvenida.

Me doy la bienvenida.

Pues sí, he aquí mi primer post. ¡Y cómo me está costando! Guiño En fin, aunque me hubiera gustado ser capaz de crear un bonito párrafo para empezar, ¡qué fría me resulta esta pantalla en blanco! Intentaré hacerlo lo mejor posible en futuros escritos.

Este lugar pretende ser un rinconcito donde poder hablar, básicamente, de mis experiencias, sobre todo en el tema de la lana, afición que he descubierto hace relativamente poco y de la que aún me queda muchísimo por descubrir.

 ¡Nos leemos!